Siempre me ha impresionado la capacidad que tiene el tiempo de influir en nuestras vidas y la manera en que de cierto modo juega con nosotros. Cuando esperamos que pase lo más rápido posible es cuando menos avanza , en cambio cuando queremos que baje las revoluciones para tratar de extender las horas, el tiempo corre veloz y nos deja atrás, y sin darnos cuenta todo se reduce a semanas, días, horas y minutos que de ninguna manera se pueden recuperar y mucho menos retroceder.
Somos esclavos del tiempo, unos enajenados que dependen de sus caprichos, de su ir lento o veloz, que siempre pero siempre nos pilla de sorpresa. Cuando menos lo esperamos, cuando menos lo deseamos el tiempo nos somete y nos hace ser incapaces de controlar las horas de nuestras vidas que sin darnos cuenta, se nos escapan de nuestras manos.
Señor Tiempo, esta vez vaya leeeento, sin apuro y sin sorpresas. Por favor :)
Somos esclavos del tiempo, unos enajenados que dependen de sus caprichos, de su ir lento o veloz, que siempre pero siempre nos pilla de sorpresa. Cuando menos lo esperamos, cuando menos lo deseamos el tiempo nos somete y nos hace ser incapaces de controlar las horas de nuestras vidas que sin darnos cuenta, se nos escapan de nuestras manos.
Señor Tiempo, esta vez vaya leeeento, sin apuro y sin sorpresas. Por favor :)






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